Fuera de Serie Perú

La importancia de la base, por Víctor Zaferson

Por Víctor Zaferson
Periodista, docente y cazatalentos de fútbol
@VZaferson

Cada vez es más importante el trabajo en el deporte base. Es muy complicado que un deportista llegue al máximo nivel en estos tiempos sin un trabajo formativo de calidad. Antes, el deporte peruano se nutría de atletas formados por instinto en los colegios y en los barrios. Los entrenadores decían simplemente: “Juega como sabes”. Hace años que eso ha cambiado.

Estamos aún a años luz del primer nivel. Se avanza, pero muy lentamente. Por eso, es muy importante que los deportistas que surjan de Adecopa y Adecore tengan mayor respaldo, es decir, un trabajo profesional desarrollado desde edades tempranas (5 o 6 años) Hay tres casos en la selección mayor de Perú, Aldo Corzo y Luis Abram (Colegio Santa María) y Renato Tapia (Colegio San Agustín), que corroboran que estos torneos interescolares siguen alimentando a las selecciones peruanas. Pero se necesita más. No alcanza con ellos. En otro niveles hay 20 jugadores de nivel por puesto en la cancha.

Además de entrenar de manera disciplinada, es clave la alimentación. Lo reveló hace poco Reimond Manco, del Sport Boys, en una entrevista con Movistar Deportes: “Los futbolistas recién comen bien en Primera División. Aldo Corzo sí pudo nutrirse correctamente porque viene de una familia pudiente. A la mayoría no le pasa lo mismo. Come poco y mal”. Esa es la muestra de que no alcanza con entrenar, con participar en los torneos entre colegios, sino que el deportista tiene que alimentarse bien para poder sostenerse en los niveles muy exigentes, como lo ha hecho Claudio Pizarro a los 41 años.

Pese a estos problemas estructurales, el hecho de que Adecopa y Adecore existan hasta hoy demuestra que los deportistas en estas organizaciones no deben perderse. Además de trabajarlos correctamente, se les tiene que hacer seguimiento a través de cazatalentos y expertos en monitoreo para conectarlos con las entidades indicadas. Muchos deportistas se perdieron por falta de conexión y, sobre todo, por motivación

Estos son los factores clave para que el proceso llegue a la consolidación antes de los 30 años. Según estadísticas de la FIFA, de cada mil futbolistas aficionados solo uno y, en el peor de los casos ninguno, llega a ser profesional. En Brasil eligen a una selección Sub 20 de 23 jugadores entre 10 mil futbolistas. En Perú el universo es muy reducido: apenas 150. Por eso, se necesitan más formadores comprometidos para lograr índices altos de calidad en los futbolistas que se forman en los torneos intercolegiales.

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